Los Reyes, también de la gastronomía

Ya vienen los Reyes: Nervocalm

No sabemos si el tiempo se repite, pero estamos seguros de que las fechas del calendario lo hacen no sólo porque hoy hace exactamente un año que era hoy, justamente a esta misma hora—curiosa casualidad—, sino, sobre todo, porque por estas fechas vemos a muchos niños, a veces con más de cincuenta años, que parecen tener un gemelo, aunque no se trata de eso, nos explican sus madres: sencillamente, están muy nerviosos porque… ¡¡¡¡ya se acercan los Reyes!!!! Por eso es imposible que nos olvidemos de la famosa viñeta de Mafalda…

Cabalgata Reyes Mafalda

A estas alturas ya hemos debido escribir la carta y en algún lugar del Mundo hay tres señores preparándose para visitarnos. Conste: nada tienen que ver con el tipo gordito que viste con los colores de un célebre brebaje dulzón y pegajoso. No, estos señores son más serios, porque entre otras cosas van en camello, no bajan por las chimeneas y, por supuesto, aman la comida. Serán de Oriente, sin duda, pero sabemos que les gusta el jamón, la chacina y el buen vino. Dan fe de ello sus andanzas por las tierras andaluzas en las que dejan de todo.

No se trata en ningún caso de una búsqueda de la originalidad desmedida, pues de por sí tres señores montados en camellos, que a veces arriban a nuestras ciudades y pueblos en barco o en tren, ya son originales. No, se trata de saber qué es lo realmente valioso. Los dulces lo son y puesto que durante estas fechas—Navidad, Año Nuevo—nos hemos cuidado de cometer excesos, ahora podemos comer algunos caramelos, dulces y chucherías que sus Majestades tienen a bien ir dejando al paso de sus carrozas. Los caramelos son una constante porque, como saben los expertos, se pueden lanzar con facilidad alcanzando incluso los más lejanos balcones. Sin embargo, ya lo sabemos, no sólo están presentes los dulces, sino también otros productos sabrosamente locales.

Cabalgata chacinera

Es de sobra conocida la Cabalgata de Reyes de Villanueva del Ariscal, un pueblo cercano a Sevilla, no sólo por la aglomeración de personas que se produce el día de la cabalgata, sino por lo que ésta reparte gracias a la colaboración entre la Asociación que organiza cada año el evento con los empresarios locales. Se reparten, como en otras cabalgatas, caramelos y juguetes, pero en Villanueva nos encontraremos también con derivados del ibérico: bolsitas envasadas al vacío con jamón, chorizo, caña de lomo… y que no falten los picos y las regañás. Es cierto que sus Majestades han debido moderarse, no tanto por la crisis cuanto por el peligro de un jamonazo, pues se sabe que lanzar un jamón acarrea una mayor dificultad que hacerlo con un puñado de caramelos; los chorizos y la cañas de lomo son más aerodinámicos y ¡qué decir del queso que incluso rueda! Los Reyes saben muy bien cuánto nos gusta, después de una buena bulla, perdernos en las bodegas y los bares de nuestros pueblos: es otra forma de felicidad en la que la comida compartida significa mucho más que el mero alimentar el cuerpo, pues aquí se alimentan también nuestras ilusiones y nuestra vida: cada día de Reyes tiene su historia, sus recuerdos, y nada mejor que compartirlos con la familia y los amigos alrededor de una mesa.

Cabalgata Reyes Sevilla

En otros pueblos, por ejemplo en Lucena (Córdoba, en el camino hacia Málaga), los Reyes suelen repartir también chacinas, aunque de modo más moderado según parece, pues los lucentinos han debido perder un poco de moderación los días anteriores a la cabalgata y allí sus Majestades ofrecen tapitas de queso, jamón, lomo e incluso copitas de vino. Sin embargo, este año la cabalgata de Campo de Aras de Lucena puede ser suspendida debido a la crisis, que afecta incluso a las más altas esferas y no respeta ni a los más nobles extranjeros. Pero no desfallezcamos y pasemos por Estepa (Sevilla), ciudad donde se concentra la producción de polvorones y mantecados de España, y veremos cómo allí la generosidad de los Reyes nos alcanza no sólo en forma de caramelos y juguetes, sino también de polvorones. En Trigueros (Huelva) parece que los Reyes dejan las chacinas encargadas al célebre abad, San Antonio, un santo que tiene el carné de la UGT (desde hace más de ochenta años), y en cuya conmemoración a finales de enero se lanzan desde los balcones quesos, jamones, chacinas y panes.

Cabalgata chacinera Baltasar

Melchor, Gaspar y Baltasar: mucho dar, pero ¿qué reciben? Serán muchas, sin duda, las casas en las que habrá cubos de agua para que los camellos puedan abrevar; a los Reyes se les suele dejar, más acorde con su dignidad, un vaso con agua y alguna copita de Cazalla, por lo que no es extraño que a medida que avanza la noche se confundan con los regalos. Y, por supuesto, algo para reponer fuerzas: ¿qué mejor que un rosco de reyes? El roscón es una tradición antiquísima en España (se remonta tal vez al siglo XIII), Portugal y en muchas naciones iberoamericanas. En principio es sólo un bollo adornado con frutas escarchadas, pero con el paso de los años se le han ido añadiendo diferentes rellenos; los habituales por estos pagos son los de nata, chocolate y crema, pero dentro de ninguno de ellos pueden faltar los regalos y el haba; pero esto, claro, si sus Majestades a las que se le han dejado porciones del roscón no tienen la suerte de quedarse con todo en justo pago a sus esfuerzos por llenar nuestros hogares de ilusión. Y así, aunque el tiempo no se repita, hasta que en nuestros calendarios caigan todas las hojas y nos alcancen las mismas fechas.

Cabalgata chacinera Roscón de Reyes


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