¿De comer? Unos versos, por favor

¿Qué menú puede resultar de mezclar jóvenes poetas con autores de novela consagrados? Hemos juntado a cinco escritores para preguntarles por sus platos favoritos. Y de nuestra conversación con ellos nos sale un menú más que interesante.

Marta Rivera
Marta Rivera de la Cruz, escritora y periodista, nos propone dos platos bien diferentes: “Me pierde la tortilla de patata… cuando está bien hecha. Pero como no puedo pasarme con ella, me inclino hacia el sushi, que es ligero y no engorda”.
¿Qué comen los poetas?

Su especialidad es la novela. Lleva años cosechando éxitos con sus obras. El pasado año publicaba “La boda de Kate”, y hoy nos señala que del próximo libro “aún no puedo contar nada”. Para ella, la literatura “siempre ha tenido un hueco para la comida” y aunque suele cocinar “porque me gusta, también disfruto dejándome cuidar en un buen restaurante”. ¿Alguna recomendación? “Mi último descubrimiento ha sido NiMu, en el hotel Adler. Un sitio estupendo con una comida deliciosa y una carta muy apetecible”.

Elena Medel
Elena es una poeta cordobesa y responsable de la editorial La Bella Varsovia. Su poemario, «Chatterton«, recibió el XXVI Premio Fundación Loewe a la Creación Joven, pero de su próximo libro no puede contarnos nada “porque no existe, de momento. Mi ritmo de escritura es lento, sosegado. Para la próxima entrega necesito lecturas y tiempo. Unos años, nuevos rumbos…”.
¿Qué comen los poetas?
Si hablamos de cocina, encuentra las palabras perfectas par definir su relación con la escritura: “El proceso de la escritura guarda una relación extraña pero curiosa con el de la cocina. Seleccionas ingredientes igual que picoteas en un autor u otro como fuente de inspiración; descartas unos temas, añades unas especias; y el poema o el relato se forjan a fuego lento, con paciencia y sabor.” Se la ve con ojo en esto de la gastronomía y pronto lo confirma: es de las que disfrutan con la cocina. “Los domingos como sola. Escojo qué preparar, dejo el trabajo y me encierro un rato en la cocina: después, mientras leo o veo una película, almuerzo. Ni todas las estrellas Michelín del mundo merecen más la pena.”

Como recomendación, “Blanco Enea, en Córdoba. José María González Blanco, su chef, inventó la gastropoesía: versos que se comen. En su restaurante sacias el estómago y alimentas el alma. ¿O es al revés?”. No se nos ocurre menú más interesante, versos y gastronomía del sur.

Lorenzo Silva
El escritor Lorenzo Silva ganaba el pasado año el Premio Planeta por su obra “La marca del meridiano”, un premio que no ha venido más que recalcar el protagonismo del escritor en el espacio de la novela castellana actual. Y no para. Ya está trabajando en su próximo proyecto, “una historia de amor. Y poco más. Lo que envuelve al amor es siempre contingente”, nos comenta sin querer revelar mucho más. Si se trata de comida no hay recomendación porque “no tengo preferencia de ninguna por encima de otra”, pero nos plantea tres interesantes opciones: “Me gusta la paella, el sushi y también un buen cocido.” Pero, enseguida, se nota que sabe de cocina. “En ella, como en la literatura, algunas cosas hay que hacerlas a fuego lento. Las prisas las matan”. Los fines de semana son para descansar, “troto demasiado durante la semana. Así que los domingos prefiero cocinar en casa.” ¿Y una recomendación? “Para menú del día, un sitio que se llama Hola Ola, en Castelldefels. Los platos están ricos, y se ve el mar” ¡Qué más se puede pedir!
¿Qué comen los poetas?

David Meza

Con apenas 24 años acabar de publicar en España «El Sueño de Visnu«, una obra poética de más de 500 páginas donde Meza cocina un universo poético explosivo. Llega a tiempo para dejarnos una recomendación. Como buen mexicano, no duda a la hora de elegir su plato favorito, y nosotros le entendemos perfectamente y no nos resistimos: “Mi comida favorita son las enchiladas con mole”. Si la cuestión es cómo manejarse en la cocina, Meza recalca que “las enchiladas favoritas son las que están rellenas de queso”, y como recomendación de última hora, el mole “va encima y les da un toque a la vez enchiloso y dulce.”
¿Qué comen los poetas?

Luna Miguel
Luna es poeta, y periodista, y editora. Y sólo tiene 24 años. Autora de obras como «La tumba del marinero», «Poetry is not dead» o «Exhumación», nos da respuesta rotunda, “No tengo una comida favorita, porque toda la comida me gusta”. Desde hace tres años es vegetariana, “y eso me ha ayudado a conocer más sabores, a mezclar y a experimentar, y a intentar que mi dieta sea más variada que cuando era carnívora. De entre las cosas que más me gustan, sin embargo, creo que se encuentran los dulces.” Le pedimos que, entonces, nos diga cuál es su postre favorito: “Posiblemente si tuviera que elegir un postre, este sería la tarta de chocolate del restaurante barcelonés Lo de Flor. Todo lo que allí cocinan es brutal, pero este pastel de chocolate se clava como un cuchillo en el alma. Me encanta ir a esta lugar una vez al mes y esperar con ansias que llegue la hora del postre. Reconozco que si no hubiera nadie más mirando… ¡lamería hasta el plato!” A este restaurante se suma “Teresa Carles, un vegetariano de Barcelona que me encanta y cuyo menú te deja más que satisfecho”.
¿Qué comen los poetas?

Luna piensa que “si la poesía expone sentimientos universales, el sabor tiene que estar presente en ella.” Tanto es así que Luna acaba de publicar un libro “dedicado al tema de la comida, el animalismo, el vegetarianismo y la digestión. Se titula «Los estómagos». No nos puede apetecer más.

Sushi, comida mexicana, o tortilla de patata y cocido. Al igual que de literatura, ellos sí que saben de buen comer.

Al preparar este artículo se nos ha hecho la boca agua con:

¿De comer? Unos versos, por favor

Blanco Enea

Plaza de San Pedro, 1 Córdoba - 14002 957 100 675 reservas@blancoenea.com www.blancoenea.com

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