Mercado mediterráneo

Alicante es una de las provincias españolas con una gastronomía tradicional más diversa y, al mismo tiempo, menos conocida fuera. Es un polo de unión de tradiciones mediterráneas con influencias manchegas, de climas costeros, zonas montañosas y vegas dedicadas al regadío. Es una provincia de alcachofas, dátiles, atunes, hierbas silvestres como el raïm o los llicsons, de turrones, cocas de dacsa, gambas y embutidos de los que fuera apenas llegamos a entrever una minoría.

Toda esa riqueza impresionante se reparte por pequeños mercados locales o comarcales, por lonjas como la de Denia, por el pequeño comercio de Altea, de Almoradí, de Elche o de Santa Pola. Pero si quiere tenerse una perspectiva global de todo lo que tiene que ofrecer la provincia lo mejor es acercarse al mercado central de Alicante. No es uno de los más populares, de esos que aparecen en cualquier guía de España, pero es posible que por eso la sorpresa al visitarlo sea aun mayor.
Mercado-Alicante
El edificio, discreto aunque dentro de la tipología clásica de los mercados españoles, se abre a una de las arterias principales del centro de Alicante. En su trasera, en la plaza, hay cafeterías y churrerías muy animadas en las que hacer una parada para tomar fuerzas antes de adentrarse entre los puestos. Vale la pena, porque aunque por fuera parezca un mercado más, quien entre en él con curiosidad tendrá para un buen rato.
Mercado-Alicante-Salazones
Lo primero que llama la atención, llegando desde otras zonas de España, es la impresionante variedad de salazones: mojamas, pulpo seco, capellanes (pescadillas que se secan enteras), atunes enteros de todos los tamaños, musoleta, caballa con pimentón… Las huevas tampoco se quedan atrás y la variedad de puntos de curado de las que se encuentran hacen imposible decidirse a la primera por unas o por otras. Las hay de merluza, de Maruca, de atún, de merluza o, las más preciadas, de atún rojo y de mújol.

En esa planta sótano uno sigue, poco a poco, internándose en los productos del mar. Las montañas de morralla, tan humildes, esconden rarezas como las morenas y, cuidadosamente expuestas, como las joyas que son, las gambas, perfectamente clasificadas por calibres. Cangrejos, boquerones, brótolas o meros completan el muestrario mientras, al fondo, asoman los mostradores de charcutería con toda la enorme diversidad de productos que llega de las sierras del interior.
Mercado-Alicante-Gamba
La huerta alicantina es otro de sus grandes potenciales y, además, la capital se encuentra a un paso de lugares de producción de vegetales con denominación de origen, indicación geográfica protegida o alguna otra figura de protección, así que pasearse entre las paradas es encontrar uvas del Vinalopó, nísperos de Callosa, alcachofas de Almoradí o dátiles de Elche. Zanahorias moradas, bolsitas de pebrella seca o especias se suman a la explosión de color de este rincón del mercado.
Mercado-Alicante-Verduras
Finalmente, en la planta superior, se encuentra uno de los tópicos de la ciudad y de la provincia: el turrón. Aquí está disponible todo el año y se puede comprar de diferentes tipos y calidades, aunque siempre de un nivel muy superior al que habitualmente encontramos en otras zonas de la Península. Junto a estos mostradores se despliega toda la riqueza de las carnicerías, tal vez menos sorprendentes que los expositores dedicados al mar o a la huerta, pero siempre que se rebusca se encuentra algo.

Pienso, por ejemplo, en las hileras de cabezas de cordero, habituales en algunas otras zonas, pero absolutamente ajenas a otras. O en elaborados tan locales como sabrosos. Hablo de los figatells, que llegan directamente de la comarca de Dénia o que se elaboran en el propio puesto según la receta de cada uno de los carniceros. O de esas pelotas casi míticas de la Vega Baja, que los foráneos suelen confundir con albóndigas desproporcionadas y que son otro más –otro de tantos- de los tesoros gastronómicos de la provincia.
Mercado-Alicante-Turrón_
El mercado alicantino no es de los más grandes y, sin embargo, en una superficie relativamente reducida es capaz de resumir perfectamente la increible variedad de las diferentes comarcas de su entorno. Cualquier visita gastronómica a esta parte de la costa mediterránea debería empezar por aquí, aunque solamente fuera para ir incrementando las ganas de perderse por las carreteras más remotas y para saber, al regreso, dónde conseguir ese producto que se nos olvidó comprar –siempre pasa- al visitar tal o cual pueblo. Tener ese seguro en la capital es algo que no tiene precio.

Photo: Jorge Guitián

Al preparar este artículo se nos ha hecho la boca agua con:

Mercado mediterráneo

Mercado Central de Alicante

Inaugurado en 1921 con una superficie de venta de 11.100 m2. Dispone de 292 Unidades Comerciales.
Dirección: Avda. Alfonso el Sabio nº 10 Tfno: 965 14 07 63 / 965 14 08 41. E-mailmercado.central@alicante.es Horario de venta y atención al público:De lunes a viernes: de 07:00 a 14:30 horas. Sábados y vísperas de fiestas: de 07:00 a 15:00 horas.

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