La quinoa: si los astronautas la toman, por algo será

Los españoles descubrieron América en 1492 pensando que habían llegado a la India; sin duda se equivocaron, pues en mitad de la Mar Océana alguien había colocado un nuevo e inmenso continente, América. Iban los españoles en busca de la seda y de las especias, del oro y la plata, pero se encontraron con la patata, el tomate, el cacao… No pensaron que abriendo nuevos horizontes comenzarían una aventura de un tipo totalmente diferente al imaginado, una aventura culinaria en la que aún estamos embarcados, pues América nos dio alimentos sin los que ahora no podríamos pasar, pero ¿qué hay de la quinoa?

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Posiblemente, te suene este nombre, aunque no tengas muy claro qué es la quinoa. Presta atención y escucha, porque te va a faltar tiempo para ir al supermercado cuando conozcas todas las propiedades de la quinoa. América, aunque te parezca raro, es bastante grande: tiene cuatro veces el tamaño de Europa y, lógicamente, hay climas muy diferentes que dan lugar a muy diversos tipos de vegetación. En América del Sur, en concreto, en la región andina, hay un clima característico y es allí donde encontraremos nuestro súperalimento, la quinoa. Se cultiva en Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Chile tanto en el altiplano como a nivel del mar, aunque parece que su cultivo es más sencillo a partir de los dos mil quinientos metros de altitud, pues la planta se adapta mejor a esas condiciones. Los principales productores, que son además los mayores exportadores de esta joya alimenticia, son Bolivia y Perú. Podrás ver escrito el nombre de ‘quinoa’ de diferentes maneras, pero tú no te líes, porque es lo mismo y todas son correctas: quínoa, quinoa, quinua. El Diccionario de los Americanismos da preferencia a la última, pero en nuestro país la forma más extendida es la que venimos usando: quinoa.
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Las propiedades de la quinoa

¿Qué tiene la quinoa que la hace tan atractiva? Para empezar contiene veintiún aminoácidos esenciales; tiene calcio, fósforo, magnesio. No contiene colesterol y reduce el colesterol malo, no engorda, protege contra el cáncer de mama. Es de utilidad en las dietas de pérdidas de peso; reduce la hipertensión, porque es baja en sodio, y puede ayudar a que los celíacos recuperen la tolerancia al glúten porque contribuye al mejor funcionamiento del intestino delgado.

La quinoa tiene además un alto contenido en fibra, tiene vitaminas y grasas saludables, es rica en proteínas, pero baja en calorías y no tiene azúcares… Sabemos que toda esta lista puede pareceros increíble, pero es que no estamos hablando de un alimento cualquiera, sino de un súperalimento al que la ONU considera capaz de contribuir a conseguir los Objetivos del Milenio. Quizás por esa razón la FAO informa de que la superficie de cultivo de la quinoa en los países andinos se ha duplicado y en algunos casos se ha triplicado. Sabemos que la quinoa cuenta entre sus aminoácidos a la lisina, que es fundamental para el desarrollo del cerebro; pero a la NASA de todas estas propiedades la que más le interesó es la que tiene que ver con la fortaleza de los huesos, ya que sabemos que en estado de ingravidez la masa ósea pierde densidad y ha quedado demostrado que la quinoa evita la descalcificación y la osteoporosis además de contribuir a la formación de neuronas y de células cardíacas. La quinoa formará parte de la comida del futuro.

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Así que, aunque no sabemos si tu sueño fue ser algún día astronauta, estamos seguros de que te levantarás inmediatamente de la silla para ir al supermercado y llevarte lotes de quinoa, porque no sólo tiene grandes propiedades, sino que también es fácil de cocinar (la cueces nueve minutos y ya está) y puedes hacer recetas increíbles que no te esperas como bebidas, hamburguesas, guisos y preparados o usarla como un perfecto acompañamiento: recetas con quinoa que te llevarán al infinito y mucho más.


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